Las instalaciones de la Casa de la Moneda de Venezuela han sido construidas bajo el concepto de edificio inteligente, entendido éste como aquel que proporciona un ambiente de trabajo productivo y seguro con el máximo confort y uso óptimo de los recursos. Los sistemas, por ser centralizados, de fácil acceso y de control automático, permiten el diagnóstico por adelantado de las rutinas de mantenimiento. El control central vigila el acceso y desarrolla funciones referidas a la seguridad, como son protección perimetral, circuito cerrado de televisión, detección y alarma de intrusión, detección y alarma de incendio. La integración de los subsistemas confiere confiabilidad y seguridad al complejo industrial, ya que permite implantar estrategias de control combinadas, con mínimo tiempo de respuesta ante una contingencia de seguridad o mantenimiento.
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La Casa de la Moneda de Venezuela ha dado prioridad a los aspectos de seguridad, dada la importancia de los productos que sus tres fábricas suministrarán y al valor estratégico de éstos para el país.
El concepto de seguridad de la Casa de la Moneda de Venezuela descansa en el criterio de autonomía, es decir, en la capacidad de sus elementos técnicos (estructura, sistemas, equipos y recursos humanos), y la combinación de ellos, para prevenir y atender cualquier clase de amenaza externa o interna a sus instalaciones. Ello presupone la existencia de sistemas de seguridad estrictos y confiables, apegados a normas internacionales.
Se han instalado los más modernos y sofisticados dispositivos electrónicos de control de acceso, detección y vigilancia que garantizan un esquema de seguridad altamente confiable. Estos elementos, aunados a los procesos de selección del personal técnico y administrativo que prestará servicios en esta industria, así como la rigurosa escogencia y entrenamiento del personal de seguridad del complejo, conforman una estructura de defensa cónsona con los esquemas modernos de esta disciplina.
Se añade a estos elementos la completa automatización del proceso de producción de billetes y acuñación de monedas. Los equipos y maquinarias cuentan sistemas de control de avanzada electrónica.

La Casa de la Moneda de Venezuela no contamina el ambiente. Todos los
residuos tóxicos son procesados en las fábricas y de allí van a la Central de
Desechos, centro de acopio de todos los desperdicios provenientes de los
procesos productivos y demás unidades del complejo. Cada fábrica cuenta con una
refinería para el tratamiento de los efluentes y tecnologías que permiten el
reciclaje de las diferentes materias primas. Las aguas servidas son tratadas
para su reutilización en el sistema de riego de los jardines y áreas verdes del
complejo industrial. Por otro parte cuenta con un moderna sistema de filtración
de aire que evita la contaminación externa. Aledañas a la extensión del complejo
fabril, se encuentran amplias zonas verdes que contribuyen a proteger el Parque
Nacional Henri Pittier.